Formación
Pulverización inteligente, eficiente y sostenible para olivares de la Península Ibérica
El sector del olivar en la Península Ibérica, y particularmente en Portugal, vive una de las eras más dinámicas y tecnológicas de su historia, con una profunda transformación estructural en los campos de olivos durante los últimos años.
La Península Ibérica es el corazón palpitante de la olivicultura mundial. Juntos, España y Portugal lideran no solo en volumen de producción de aceite de oliva, sino también en la vanguardia de la transición tecnológica del sector.
Mientras España, gigante mundial, continúa siendo el mayor productor del mundo, con una transición acelerada del olivar tradicional hacia sistemas más densos y mecanizados en regiones como Andalucía, Portugal, con la Revolución de Alqueva en la región del Alentejo, ha registrado un crecimiento sin precedentes, posicionándose como uno de los productores más eficientes del mundo, centrado en la alta calidad y en perfiles de aceite de oliva muy competitivos internacionalmente.
La evolución de los sistemas de plantación exige enfoques completamente distintos:
- El olivar Tradicional (Secano), caracterizado por árboles de gran porte, amplio espaciamiento y baja densidad, exige pulverización en altura y penetración en copas densas.
- Con la aparición del Olivar Intensivo, con árboles dispuestos en marcos regulares, los tratamientos son más precisos y rápidos para garantizar la productividad por hectárea.
- En los sistemas de Olivar Superintensivo (En Seto), con los olivos plantados en paredes continuas (setos) de altísima densidad, los tratamientos deben ser rápidos, homogéneos, dirigidos a la pared foliar y con el mínimo desperdicio por deriva.

Con la intensificación de la producción y las crecientes exigencias derivadas del cambio climático, los olivicultores se enfrentan a desafíos fitosanitarios críticos con una importante necesidad de incrementar la eficiencia para garantizar la sostenibilidad y la protección ambiental.
Desperdiciar producto por deriva ya no es solo un coste financiero, es una infracción ambiental reconocida por la legislación. Las directivas europeas exigen una reducción drástica en el uso de pesticidas y una rigurosa eficiencia en la aplicación. La presión de plagas y enfermedades exige una planificación rigurosa de los tratamientos y el uso de técnicas adecuadas que garanticen una cobertura foliar total.
Durante el Otoño/Invierno es habitual realizar aplicaciones de productos a base de cobre para proteger el árbol contra la Antracnosis, el Repilo y la caída de hojas.
En Primavera/Verano es el momento de la aplicación de fungicidas de contacto y acción preventiva, ampliamente utilizados para combatir diversas enfermedades fúngicas, controlar la polilla del olivo y preparar la prevención del ataque de la Mosca del Olivo.
En momentos específicos del ciclo vegetativo también es habitual asegurar la nutrición foliar mediante aplicaciones de urea, potasio o boro.
Con recursos escasos, como el agua y el tiempo de trabajo, es crucial gestionar la maximización de la autonomía del depósito y la reducción del tiempo de repostaje.

Es precisamente en este escenario de transición ecológica y modernización donde la gama Rocha Cronos Olive se posiciona como una respuesta estratégica.
Con un equipo técnico sobre el terreno, junto a los distintos actores del sector, y un departamento de I+D atento y en constante dinámica de estudio, el Cronos Olive fue desarrollado específicamente para responder a las diferentes arquitecturas, combinando la robustez necesaria para los terrenos ibéricos con la tecnología de precisión exigida por la agricultura actual.
Hablamos de una gama de equipos arrastrados diseñados para aprovechar y dirigir la ventilación hacia la masa foliar, consiguiendo así una mayor penetración del caldo en el interior de las plantas.

Con depósitos con capacidades de 1500 a 4000 litros, destacan por la turbina de 2 velocidades y punto muerto con Ø 920 mm, hélice con embrague centrífugo de 9 palas, predistribuidor (deflector) de aire y 18 chorros dobles M62 con antigoteo.

La tecnología NVS de la turbina ofrece altas prestaciones (83 800 m3/h), con baja absorción de potencia del tractor (>65 HP) y reducción del nivel de ruido (<95 dB). Garantiza una penetración perfecta en la copa del olivo, reduciendo la deriva y asegurando que cada gota de producto cumpla su función protectora, ya sea en las grandes copas del olivar tradicional o en las exigentes paredes foliares del superintensivo alentejano y andaluz.

El control del caudal y la reducción de la deriva se consiguen mediante la correcta selección de las boquillas y la incorporación de sistemas de agricultura de precisión (Agricultura 4.0).
Las boquillas de pulverización adecuadas permiten aplicar los caudales deseados con gotas del tamaño correcto, garantizando una pulverización homogénea, sin que se rompan excesivamente en niebla (lo que provocaría evaporación y deriva por el viento) ni sean demasiado gruesas (lo que provocaría escurrimiento hacia los extremos o incluso hacia el suelo).
Los mandos computerizados (Bravo 180S o Bravo 350S) permiten regular la presión del circuito en función de la variación de la velocidad de avance para garantizar caudales constantes.

La herramienta tecnológica VRT (Variable Rate Application / Aplicación de Tasa Variable) permite aplicar cantidades diferenciadas en tiempo real, basándose en la variabilidad del suelo o del cultivo. Esta herramienta puede utilizarse cuando los pulverizadores están equipados con sistemas ISOBUS o Waatic.
Los sistemas de sensores ultrasónicos (Sonar), de extrema aplicabilidad cuando las copas no se unen, como ocurre en los olivares tradicionales e incluso en olivares intensivos, permiten detectar la presencia de la copa del árbol y pulverizar únicamente donde existe masa foliar, desconectándose en los espacios vacíos entre los olivos.
Además de estas combinaciones de equipos que pueden hacer que un Cronos Olive sea la opción adecuada para el tipo de zona del olivar, existen muchos otros opcionales que pueden marcar la diferencia.

Los timones rotativos de enganche a los brazos o al anillo de tiro, en lugar de la lanza fija de serie, facilitan las maniobras en las cabeceras, permitiendo reducir el radio de giro cuando las cabeceras son cortas.
Las ruedas 400/60R15.3 con banda de tracción aumentan la estabilidad, reducen la compactación y facilitan la tracción, incluso en terrenos más húmedos.
La estabilidad también mejora con la inclusión del kit de ensanche del eje, y el sistema de frenado hidráulico garantiza la seguridad en terrenos más inclinados o con tractores de menor capacidad.

Además de todo esto, se encuentran disponibles diversos sistemas auxiliares para la preparación y mantenimiento de la homogeneidad del caldo. Hablamos del kit premezclador del caldo, un excelente y cómodo auxiliar que permite preparar el caldo antes de ser añadido al depósito principal, y de sistemas de doble agitador o agitador más avanzado (Euromix) que mantienen el caldo homogeneizado dentro del depósito para prevenir la deposición de los productos.
Con la premisa de alcanzar la máxima eficiencia con la máxima protección ambiental, el equipo técnico-comercial Rocha se encuentra disponible para apoyar en la configuración del pulverizador Rocha Cronos Olive que mejor se adapte a la realidad a la que se destina.